
"Quiero confirmar que hemos rescatado a más de mil personas", agregó Ole Lenku en declaraciones a la prensa en las inmediaciones del edificio sitiado.
El Gobierno keniano y las agencias de emergencias están siendo cautos en extremo a la hora de revelar información sobre el suceso, pretexto de que podría dar pistas a los radicales islámicos somalíes de Al Shabab, autores del ataque.
El Ejército keniano reforzó su presencia en torno al centro comercial asaltado, Westgate, uno de los más lujosos y frecuentado de manera habitual por expatriados y la clase alta keniana.
El ataque comenzó alrededor de las 13:00 hora local del sábado, cuando una decena de miembros de Al Shababirrumpieron en el centro comercial, lanzaron una granada en el interior y la emprendieron a tiros contra los numerosos compradores que se encontraban en el edificio.
El sábado por la noche, los shabab somalíes, vinculados a Al Qaeda, reivindicaron a través de Twitter la matanza y señalaron que la operación es una represalia contra la intervención de las tropas kenianas en Somalía y que ya "previnieron a Kenia en numerosas ocasiones".
"El mensaje que mandamos al Gobierno y población kenianos es y será siempre el mismo: retiren todas sus fuerzas de nuestro país", agregó el mensaje de los islamistas somalíes.
Las Fuerzas Armadas de Kenia ingresaron en Somalía en 2011 y desde entonces mantienen su presencia en el sur del país en el marco de una fuerza africana multinacional que apoya al gobierno somalí en su lucha contra los Al shabab.

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